Las empresas como entidades de promoción del voluntariado

Pilar Pineda, Presidenta de la Plataforma para el Voluntariado de Córdoba nos acerca a la Ley de Voluntariado, que reconoce las nuevas formas de voluntariado emergente, como el realizado desde las empresas:

La Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado, da cobertura a la acción voluntaria y apuesta por un voluntariado abierto, participativo e intergeneracional, que combina las dimensiones de ayuda y participación, sin renunciar a su aspiración a la transformación de la sociedad y enfocado más a la calidad que a la cantidad.

Se valoran y reconocen las nuevas formas de voluntariado emergente, como la empresa, la universidad y la Administración pública.

Es así como su artículo 21 habla “De la promoción del voluntariado desde las empresas”, expresando lo siguiente:

  1. Con el fin de fomentar una mayor visibilidad e impulso del voluntariado en la sociedad, las empresas podrán promover y participar en programas de voluntariado siempre que las actuaciones que realicen puedan calificarse como de interés general, se incluyan en alguno de los ámbitos de actuación de voluntariado y respeten los valores y principios que inspiran la acción voluntaria.
  2. Las actuaciones de voluntariado de las empresas podrán llevarse a cabo mediante la incorporación de los trabajadores que decidan participar libre y voluntariamente como voluntarios en programas promovidos por entidades de voluntariado en colaboración con la empresa.
  3. Reglamentariamente se establecerán las especialidades pertinentes a efectos de fomentar y facilitar que las Pymes promuevan y participen en programas de voluntariado.

Así aparece en la Ley, y actualmente estamos en pleno desarrollo del Reglamento de dicha Ley, donde aparezcan especificadas las acciones que se acojan a este artículo.

La realidad de las empresas, como entidades de promoción de voluntariado, tiene muchos aspectos sobre los que reflexionar, sobre todo al estar directamente relacionadas, en muchos casos, con la responsabilidad social de las propias empresas e identificarse estas acciones con el voluntariado corporativo.

Cada acción desarrollada por una empresa, siempre que esté contemplada como acción de interés general, como voluntariado corporativo requiere de la realización de un análisis, diseño, implantación, evaluación y control.

Tener un planteamiento claro con respecto a este tema es muy importante para evitar los riesgos de este tipo de programas, vinculados a la falta de conocimientos sobre el sector asociativo, poca distinción de los límites laboral/voluntario, desmotivación de las personas participantes, mayor carga de gestión para las entidades,…

Poco a poco contamos con experiencias muy positivas sobre este tipo de acciones que reconocen el valor de este compromiso solidario, y el beneficio directo en el desarrollo de los valores tanto de la empresa como de las personas empleadas.

 

*Elaborado por Pilar Pineda, Presidenta de la Plataforma de Voluntariado de Córdoba.

 

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