Co – Un artículo de Paco Rojas, arquitecto

Colaborar es una idea que está de moda. A nivel urbano, poco a poco cada vez son más las ciudades que tratan de desarrollar modelos colaborativos en los que la participación ciudadana se fomenta para obtener soluciones más inclusivas y democráticas.

La realidad es que las ciudades nunca fueron tan complejas y dinámicas. Cada vez son menos simples asentamientos y sí más sistemas complejos donde se valora el uso público del espacio que compartimos incluso cuando es de propiedad privada. Así, entendemos nuestras calles, parques y plazas como espacios de todos y para todos y estamos de acuerdo en que difuminar sus límites ayuda a tener ciudades más inclusivas.

Como la economía colaborativa nos ha enseñado, cada vez tendemos a compartir más cosas en lugar de poseerlas. Hoy en día, podemos compartir alojamiento, transporte, habilidades, espacios de trabajo, objetos, tiempo, producción de comida, energía y servicios. Juntos, con frecuencia extraños que compartimos intereses durante un periodo de tiempo, entendemos la importancia de establecer lazos con nuestras comunidades y asumimos la necesidad de compartir para tener una experiencia urbana más completa.

De esta manera, en los últimos años, hemos presenciado varios ejemplos que han funcionado como una alternativa al modelo tradicional. A veces, gracias a iniciativa pública, fomentando un proyecto de inclusión y recuperación de barriadas desfavorecidas y con grandes problemas de delincuencia, como en caso de los Parques Bibliotecas instalados en las favelas de Medellín; y otras como cuando una organización sin ánimo de lucro consiguió involucrar a autoridades e inversores para co-financiar el proyecto de recuperación del Highline de Nueva York para crear un parque lineal de acceso público que se ha convertido ya en uno de los iconos de Manhattan.

Hay una tercera vía que, gracias a las llamadas redes participativas, cada vez se está asentando más en nuestra sociedad, donde proyectos que nacen totalmente de una iniciativa ciudadana o de una inversión privada puntual, consiguen dejar en un segundo plano el papel de las autoridades y dar respuesta a una necesidad o un servicio precario mediante modelos de crowdfunding o movilización ciudadana.

Dentro de esta variante, me gustaría resaltar ejemplos en diferentes ciudades europeas que se han convertido en referentes a la hora de cuestionar el modelo tradicional urbano ya sea por proponer un servicio, un uso productivo de un espacio en desuso o una alternativa a la vivienda:

  • Puente Luchtsingel en Rotterdam (2015)
  • Southwark Lido en Londres (2008)
  • Casastristes en Madrid (2007) – The Collective en Londres (2017)

Los ciudadanos toman parte activamente

Puente de Luchtsingel, Rotterdam (2015). Imagen de Ossip Van Duivenbode.

Con sus 400 metros de largo, este puente peatonal que cruza sobre vías del tren y carreteras para dotar de una vía pública hacia la estación central de Rotterdam desde dos distritos residenciales mal conectados entre sí, fue la primera gran infraestructura pública financiada por crowdfunding.

Además del enlace mencionado, el proyecto incluía un espacio para eventos, una granja urbana sobre las cubiertas de los edificios colindantes y un parque con instalaciones de ocio y deportivas.

La idea original vino de ZUS Architects que lanzaron una campaña de crowdfunding que permitía a cualquiera a participar y co-financiar parte del proyecto estableciendo diferentes niveles de colaboración y recompensas. Por cada 25€ donados, podías tener tu nombre grabado a lo largo del puente. Durante el proceso de recaudación, más de 8000 donantes participaron pero fue gracias al apoyo de las autoridades locales que se consiguió llevar a cabo el proyecto en tan sólo 3 años.

De acuerdo con la normativa local, el proyecto no tenía carácter permanente y estaba previsto que el puente permaneciera instalado tan sólo 5 años. Sin embargo debido a su éxito, es posible que este periodo se extienda hasta 10 años más. Es un ejemplo de cómo un proceso participativo liderado por la acción ciudadana puede lograr una alternativa rápida y efectiva (aunque temporal) a los procesos urbanos tradicionales.

Para más información sobre el proyecto:

http://www.luchtsingel.org/en/locaties/bridge

 

Un proyecto ‘mientras tanto’ para la comunidad

Southwark Lido, Londres (2008). Imagen de Exyzt Colléctif.

Gracias a la colaboración del promotor Solid Space y la organización sin ánimo de lucro The Architecture Foundation, a este lugar en el centro de Londres se le dio la oportunidad de abrirse al público y convertirse en un dinamizador social durante 8 años pasando de ser un balneario, un jardín para la comunidad, un lago, un espacio para eventos y un pub con el fin de explorar el potencial de los espacios vacíos en transición que se encuentran en las ciudades.

Muchos de los proyectos mencionados fueron encargados al colectivo francés de artistas y diseñadores Exyzt, quienes decidieron aportar sus estrategias para fomentar encuentros entre desconocidos con la intención de reforzar el sentimiento de comunidad e inclusión social a la vez que proveían de un servicio de uso público.

En 2008, el primer proyecto consistió en transformar el solar en un balneario (Lido) que contaba con sauna, piscina, solarium y otros espacios para el ocio totalmente gratuito y abierto al público. La mayoría de los materiales usados en la construcción fueron reusados de proyectos previos, alquilados o donados para posteriormente ser cuidadosamente desmantelados.

Hoy, este proyecto temporal ya  ha concluído y se ha construído el edificio de oficinas que los promotores originalmente habían previsto. Sin embargo, este espacio ha sido uno de los primeros ejemplos en una ciudad como Londres donde los urbanistas tuvieron la oportunidad de debatir sobre el potencial de estos espacios en transición y cómo los colectivos locales pueden crear y cuidar los espacios urbanos que nos rodean.

Para más información sobre el proyecto:

http://www.exyzt.org/southwark-lido/

 

Las ciudades como sharing hubs

Casastristes, Madrid (2007). The Collective, Londres (2017). Imagen de Creative Commons.

En 2007, durante los primeros días de la crisis inmobiliaria en España, y como consecuencia de la abundancia de los espacios en desuso y viviendas vacías, surgió una iniciativa ciudadana que derivó en una red colaborativa llamada Casastristes que recaudaba la localización y número de estos proyectos vacíos.

Con el objetivo de visualizar el problema y establecer puntos de discusión y planes de acción para los ciudadanos, son numerosos los ejemplos que se suman a dicha iniciativa, animando a todo el mundo a participar,  localizando y dando todo tipo de detalles del estado actual de dichos inmuebles en desuso.

Tradicionalmente estas viviendas, edificios públicos, almacenes y otros espacios vacíos han sufrido allanamientos. Sin embargo, en ciudades como Londres, Rotterdam o Berlín, hay ejemplos en los que el propietario y los ocupas han llegado a acuerdos en los que a través de un tercero que actúa como intermediario o guardián de la propiedad, se les permite a los inquilinos ocupar los espacios a cambio de cuidar de las instalaciones, tener un programa cultural activo y de uso público o proponer actividades de beneficio para la comunidad.

En paralelo y, más recientemente, como consecuencia natural de la idea de los espacios de co-working, nuevos modelos de co-living han aparecido. En estos casos, como en The Collective en Londres, los inquilinos intentar encontrar contactos profesionales y personales en complejos residenciales en los que se comparten servicios comunes y se intenta huir del precio de la vivienda debido a la gentrificación.

Para más información sobre el proyecto:

http://casastristes.org/

https://www.thecollective.com/

 

En definitiva, la diversidad de los niveles de participación e interacción en nuestras ciudades es cada vez más rica y compleja. Desde la autoconstrucción  a la cofinanciación de un proyecto de vivienda, desde cultivar comida en un huerto privado a compartir producción de alimentos entre vecinos y distribuirla localmente, desde modos de vida colaborativos donde las habilidades son intercambiadas en lugar de que haya un acuerdo económico, donde un proyecto de crowdfunding permite que se construya una instalación temporal, desde fomentar la creación en espacios como fablabs de libre acceso y formación a reintroducir el reuso de materiales de construcción en nuestras ciudades siempre que sea posible…

Esta nueva forma de convivir en nuestras ciudades está cada vez más implantada. Sin embargo, todavía hay mucho trabajo que hacer para conseguir un equilibrio adecuado que garantice igualdad, justicia e inclusión social. Los modelos colaborativos creativos se basan en desarrollar confianza entre desconocidos y proteger el bien común (lo que compartimos).

A nivel de ciudad, los urbanistas y arquitectos deben también adaptarse y planificar para la evolución, comprender que las ciudades necesitan ser más reactivas y flexibles a los tiempos que vienen y a las necesidades de los ciudadanos, ser capaces de democratizar el acceso a nuestras calles y a otros espacios de uso públicos, fomentar la participación y la posibilidad de gestionar procesos surgidos desde la ciudadanía, asumir la temporalidad de los proyectos urbanos como complemento a los procesos tradicionales permanentes…

¡Es hora de definir el bien común!

 

Francisco Rojas Rivadulla (1985) es arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla y Máster en Proyectos Arquitectónicos Avanzados por la ETSAM de Madrid. Desde hace cinco años, es residente en Londres, donde ha desarrollado experiencia profesional con el colectivo Exyzt y Foster+Partners para llegar a Heatherwick Studio, donde actualmente ejerce como arquitecto.

Como práctica lateral, se especializa en explorar estrategias proyectuales que se difuminan entre la sociología, el arte relacional, los procesos colaborativos o la deconstrucción. Algunos de sus trabajos y concursos han sido publicados en diferentes medios especializados y han sido premiados a nivel internacional.

 

Córdoba Social Lab participa en “Enredando: Participación Ciudadana para la Sostenibilidad Urbana en Andalucía Occidental”

Córdoba Social Lab ha participado en el proyecto “Enredando: Participación Ciudadana para la Sostenibilidad Urbana en Andalucía Occidental”, un mapeo de iniciativas sociales que trabajan por la sostenibilidad urbana en ciudades de Andalucía Occidental, liderado por la organización El Enjambre Sin Reina, con el apoyo de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía.

Aquí podéis consultar el documento de recopilación de iniciativas sociales, entre las que está CSL, entidades miembro de CSL como Acopinb y muchas otras de Córdoba y otros municipios relacionadas con distintos temas de interés social y urbano como la educación, la participación, la justicia social, la comunicación, el consumo, la economía o la agroecología.

L@s comapñer@s de El Ejambre Sin Reina también han elaborado un audiovisual en el que recogen cuatro de las experiencias participantes. Ver video.

¡Os aconsejamos echar un ojo a este completo mapeo!

“Los cambios se cuecen al baño maría, y no en microondas”. Un café con Miquel de Paladella, socio y CEO de Upsocial

Economista y emprendedor social, ha trabajado en temas de innovación social con Ashoka, en incidencia política con Unicef, en derechos humanos con Plan International Global Movement for Children, y en desarrollo con la Sociedad Internacional para el Desarrollo. Además de UpSocial, ha fundado varias organizaciones en el ámbito de las microfinanzas y la educación. Experto en innovación social en los #100deCotec.

 

  • En UpSocial ponéis el foco en encontrar nuevas maneras de responder a los retos sociales, buscando soluciones innovadoras que puedan ser escaladas para alcanzar a los colectivos vulnerables y las personas más excluidas¿Qué relación dirías tienen la igualdad y la justicia social con las soluciones innovadoras y transformadoras de las que habláis?

Las desigualdades en oportunidades son el principal objetivo de la innovación social. Los que trabajamos en el ámbito de la innovación social estamos a la necesidad de soluciones más eficaces, más eficientes y más sostenibles a un reto social. Hay innovaciones que son disruptivas, y que cambian las relaciones de poder en una sociedad, generando así mayores y mejores oportunidades para quien no las tiene. Hay otras innovaciones que son mejoras más progresivas, que reducen costes u ofrecen resultados mejores con la misma inversión. Unas crean más capacidad en la sociedad, crean nuevos roles y relaciones, desarrollan activos y capacidades y/o mejores usos de estos activos y recursos… hay muchas maneras de innovar, pero lo que todas las innovaciones tienen en común es el progreso hacia una mayor justicia social.

“Las desigualdades en oportunidades son el principal objetivo de la innovación social”

 

  • En relación al caso concreto de la provincia de Córdoba, hace unos meses la consultora AIS Group publicaba un estudio sobre el riesgo de pobreza en España, en el que afirmaba es la provincia española con mayor tasa de riesgo de pobreza. Además, en octubre de 2017, la Encuesta de población Activa (EPA) daba a conocer una tasa de paro existente en Córdoba del 30,2%, convirtiéndose en la provincia española con la mayor tasa de paro. Esta realidad, conlleva un aumento de las demandas sociales en un contexto en el que los recursos disponibles son limitados. ¿Qué retos destacarías para el sector social  e institucional cordobés para hacer frente a esta situación buscando soluciones justas y sostenibles para la mayor parte de ciudadanos posible?

Ponerse el freno de los recursos limitados no es útil para afrontar el reto. Los recursos siempre son limitados, hasta que descubres que, para solucionar un problema, puedes descubrir que dispones de recursos con los que no contabas.

Un desafío para el sector es documentar en profundidad el reto. Suena obvio, pero se hace muy poco. ¡La de proyectos que se diseñan sobre la base de intuiciones y esfuerzos parciales bien intencionados pero poco efectivos! Para ello, hay que buscar todos los datos disponibles, involucrar a las personas que buscan empleo, y analizar en profundidad la complejidad que nos plantean… así, nos daremos cuenta que no podemos enfocarlo desde una óptica única, con una receta idéntica a cada caso. Así, se pueden crear grupos más o menos homogéneos, y analizar en profundidad las causas y el mix de intervenciones más adecuado a cada grupo. La mayoría de intervenciones en el ámbito de empleo fallan porque no entienden la complejidad e interconexiones de los obstáculos que encuentran las personas desempleadas.

“Un desafío para el sector es documentar en profundidad el reto”

Otro desafío para el sector es trabajar de forma colaborativa e integrada. Esto significa que debemos de superar las relaciones transaccionales y explorar maneras de generar sinergias integrando capacidades, planificando juntos, definiendo indicadores conjuntamente, asignando roles a cada uno y mecanismos de coordinación. Esto acostumbra a ser más difícil, pero es la manera de afrontar el reto en toda su dimensión. La alternativa es seguir poniendo tiritas a la hemorragia.  

Otro desafío es tomar perspectiva y diseñar procesos a largo plazo. En el tema del empleo, y en el cambio social en general, todo toma más tiempo de lo que parece. Los cambios se cuecen al baño maría, y no en microondas.

Y por último, deberíamos apostar por explorar nuevos caminos. Esto significa arriesgarse a probar con cosas que pueden no funcionar. Innovar implica mucho rigor para medir y documentar lo que se hace, pero también saber gestionar riesgos. Los riesgos pueden minimizarse buscando adaptar innovaciones probadas con éxito, y haciendo experimentos en pequeño para luego llevar a escala lo que funciona.

Esto es relevante en Córdoba, pero también en cualquier otra parte de Europa.

 

  • Estos desafíos se aplican en general a todos los sectores sociales. Y en el ámbito del empleo específicamente, ¿cuáles son los desafíos?

Desde UpSocial hemos estado analizando innovaciones exitosas en todo el mundo sobre este tema y destacaría elementos que quizás nos faltan más en España y quizás en Córdoba también:

  1. Intencionalidad: los programas que más éxito tienen, inician a menudo con un trabajo intenso para generar mayor intencionalidad entre los beneficiarios.
  2. Salud mental: el trabajo en la salud mental de las personas que afrontan el paro de larga duración es otro factor crítico de éxito de muchos proyectos. Aquí permanece oculto y a menudo es un tema tabú.  
  3. Mentoring de largo plazo: El acompañamiento de personas de forma individual durante un largo periodo (mínimo dos años), para ayudar en la toma de decisiones en el ámbito profesional y personal es otro elemento común de programas de empleo exitosos. La clave aquí es que los mentores estén preparados, estén acompañados y accedan a consejos profesionales en situaciones más extremas o cronificadas.
  4. Y quizás, a largo plazo, es cambiar los procesos pedagógicos: el fracaso escolar es el determinante principal de la falta de oportunidades futuras, y se cuece en Primaria. Habría que atacar allí. El sistema educativo actual debería centrarse en crear personas que mejoren su entorno, que solucionen problemas, que estén conectadas a lo que pasa a su alrededor y tengan la capacidad, la creatividad y el empuje para explorar maneras de mejorarlo.

 

  • ¿Qué cosas deberíamos dejar de hacer y por dónde podríamos empezar?

Quizás lo más importante sería no intentar innovar desde nuestra experiencia únicamente. Empezaría buscando en todo el mundo qué funciona y qué no. Identificar innovaciones basadas en evidencia no es difícil hoy en día. Explorar maneras de adaptar y adoptar innovaciones probadas puede ser una gran mejora.

Luego, se podría aprender a estar en “modo innovación”, donde el esfuerzo se centra en conocer en profundidad el reto, los obstáculos, las oportunidades, y a partir de ahí, experimentar, documentar y evaluar lo que se hace. El primer experimento nunca es bueno, así que mejor estar abierto a repetir (iterar) el ejercicio unas cuantas veces hasta dar con la clave.

Y finalmente, sugeriría explorar maneras alternativas de enmarcar un reto. Repensar el planteamiento el reto ayuda a explorar nuevas respuestas. A veces cambiando la pregunta, o la manera de enfocar un problema, encuentras respuestas inesperadas.

 

  • En Córdoba Social Lab, hay diversas organizaciones sociales que trabajan en beneficio de las personas con discapacidad y en Córdoba hay cerca de 60.000 personas con una discapacidad reconocida superior al 30%. ¿Cómo podríamos hacer de una provincia inclusiva con las personas con discapacidad? ¿Piensas que es necesaria una mayor visibilidad de las personas con discapacidad para una mayor conciencia ciudadana y un mayor reconocimiento de sus derechos? ¿Cómo hacer llegar este mensaje a la ciudadanía?

Los más invisibles son seguramente las personas con discapacidades intelectuales. Por eso, centrar el esfuerzo en mejorar las oportunidades de tener una vida digna y plena sería un buen reto para la provincia. En este sentido, hay innovaciones maravillosas en las que inspirarse. La Casa de Carlota, por ejemplo, un estudio de diseño en el que trabajan creativos y diseñadores profesionales, ilustradores, estudiantes de escuelas de diseño, creativos con autismo y síndrome de Down. Otro ejemplo es Specialisterne, una empresa social que ofrece servicios de consultoría en las pruebas de sistemas informáticos y en el tratamiento de datos y de documentos a través de las capacidades especiales de las personas son trastornos del espectro autista.

 

  • Para terminar, me gustaría preguntarte por los bonos de impacto social y cómo crees que estos podrían contribuir a la transformación y al cambio social, ¿qué tendría que pasar para que apostáramos por este tipo de financiación?

Los bonos de impacto social es un contrato de “pago-por-resultados” firmado entre una administración pública e inversores de impacto, utilizado para financiar una serie de intervenciones innovadoras dirigidas a solucionar un problema social en concreto. Es un modelo maravilloso para experimentar con nuevas intervenciones, sobretodo para prevenir problemas sociales porque facilita la innovación, transfiere el riesgo de fracaso de la administración pública a inversores, y aumenta el rigor y la eficacia en la prestación de servicios sociales.

“Los bonos de impacto social (…) tienen un gran potencial de transformación de los servicios sociales en España”

Tienen un gran potencial de transformación de los servicios sociales en España. Hay una coalición de varias organizaciones que los están impulsando, en la que está mi organización, UpSocial, junto con la Fundación Creas y la Fundación Inuit. Ya se está trabajando en dos planes de viabilidad, uno dirigido a mejorar las oportunidades de los jóvenes extutelados, y otro centrado en la prevención de la entrada de adolescentes en el sistema de tutela. Pero hay más de 100 bonos de impacto social en marcha en todo el mundo, la mayoría de ellos en Europa, que tratan desde la prevención de la reincidencia de presos, al paro juvenil o de larga duración, hasta disminuir el sinhogarismo.

 

 

 

 

La sistematización de experiencias, produciendo conocimiento para el cambio social. Cic Batá.

Para transformar la realidad, hay que comprenderla. Ello nos plantea el reto de  producir conocimientos a partir de nuestra inserción concreta y cotidiana en procesos sociales específicos que hacen parte de esta realidad. Si nuestra inserción se da principalmente a través de procesos de educación, promoción y organización popular, tenemos allí un excelente punto de partida, precisamente por la riqueza y multidimensionalidad de estas experiencias”. (La sistematización de experiencias: práctica y teoría para otros mundos posibles. Oscar Jara. Ed. CINDE)

El Centro de Iniciativas para la cooperación BATÁ incorporó en su metodología para los procesos edu-comunicativos, basada en los postulados de la educación popular , la sistematización como una necesidad de aprender de nuestras prácticas y experiencias relacionadas con nuestro entorno y con las personas participantes en nuestras actividades. Intentando aportar a una educación para el desarrollo que se va construyendo desde el análisis crítico de los procesos de educación y comunicación.

La sistematización surge durante la decada de los 80 ante la necesidad de recuperar y comunicar las experiencias de educación popular, promoción, trabajo social, que ya tenían una trayectoria de varios años de duración.

Entendemos la sistematización como un aporte a la producción de conocimiento desde y sobre lo particular y lo cotidiano, enriqueciendo, confrontando y cuestionando el conocimiento existente sobre esos procesos sociales, para que sea cada vez más adecuado a las condiciones rápidamente cambiantes de la realidad en nuestros países; en este sentido busca no solo entender las situaciones, procesos o estructuras sociales en las que participamos, sino que, en lo fundamental, busca conocer cómo se producen nuevas situaciones y procesos que pueden incidir en el cambio de ciertas estructuras. Permite incentivar un dialogo entre saberes: una articulación creadora entre el saber cotidiano y los conocimientos teóricos , que se alimentan mutuamente. 

En este sentido la sistematización es una metodología necesaria para favorecer  procesos de creación, de realización  y difusión de nuevas prácticas sociales en áreas muy diferentes de la sociedad que procuren nuevas o mejores soluciones a los problemas o las circunstancias cambiantes en una sociedad con enfoque de cambio.

Pautas para conceptualizar la sistematización.

1.Cuando recuperamos el proceso vivido y reconstruimos la historia de la organización, estamos en el camino de la sistematización.

2.Conocer una dimensión o aspecto de la realidad de la cual nos hacemos cuestionamientos, lo podemos considerar como una sistematización.

3.Ser actores y actoras con una clara intención de transformar la realidad nos da potencialidad de poder sistematizar nuestra experiencia.

4.La sistematización la realizamos para monitorear el cumplimiento de objetivos y los alcances de resultados.

5.El proceso permanente de creación de conocimientos desde nuestra experiencia, enriquece, confronta y modifica el conocimiento teórico, esto como un fin de la sistematización.

6.Sistematizar es una opción política e ideológica que aporta en la transformación de la realidad

A diferencia de la evaluación, la sistematización no se centra en los resultados obtenidos o en el impacto logrado, sino que se centra en el desarrollo de la experiencia, en el proceso mismo, en su dinámica, en sus avances, en sus rupturas, en sus retrocesos.

Incorporar esta metodología en nuestros procesos como organizaciones sociales nos va a procurar una retroalimentación que va a fortalecernos y nos va a poner en mejor posición para afrontar las circunstancias cambiantes de nuestro entorno y para hacer posibles las transformaciones sociales que pretendemos.

 

Emprender con Design Thinking, por Rocío García Ramos, CEO de Dinngo.

Ya han pasado varios años desde que emprender se puso de moda. Muchas personas, más de lo habitual, decidieron aprovechar sus circunstancias para lanzar un nuevo producto o servicio. En definitiva, empezar un nuevo proyecto. La mayor parte de ellas se encontraron en las mismas circunstancias que las empresas ya existentes: entraban a formar parte de sectores colapsados por la oferta, en la que la ventaja entre los participantes era puramente comparativa y pocas veces competitiva. Esto tenía como consecuencia terminar ahogadas en sus esfuerzos por llevarse una pequeña parte del pastel. Si te suena esta situación, es que probablemente hayas leído el fantástico libro: “La estrategia del Océano Azul”.

Cuando comenzamos un nuevo proyecto generalmente nos acompaña una gran dosis de entusiasmo y de optimismo, y la seguridad de que nuestra idea es fantástica. Pero cuando vamos avanzando en el desarrollo de nuestra solución, a menudo encontramos que nuestra idea no es tan original, o que a nuestros clientes no les entusiasma tanto como a nosotros. Combatir esto es clave para el éxito, y más si nuestro proyecto está enmarcado dentro del emprendimiento social. Si queremos desarrollar soluciones que ayuden a las personas, debemos entender realmente las necesidades de los usuarios para los cuales estemos trabajando. Es difícil pero se puede hacer, sobretodo si dominas el Design Thinking.

El Design Thinking es un método que te permite desarrollar soluciones innovadoras que estén basadas en las necesidades reales de los usuarios. Actualmente muchas empresas lo utilizan en sectores muy diversos: salud, tecnología, banca, incluso innovación social. Está caracterizado por tres aspectos principales:

Debes empatizar con tu usuario y su contexto: No podemos tomar decisiones en base a suposiciones, sino que debemos conocer los problemas, necesidades, deseos y contexto de las personas para las cuales estemos planteando una solución. Y a eso sumarle una investigación exhaustiva de tendencias y referentes actuales.

Pongamos un ejemplo: Hace unos años hubo una iniciativa en África, que consistió en poner una depuradora de agua con una tienda en la que las mujeres podían llevarse bidones de agua limpia a un precio simbólico. Y así ahorrarse kilométricas caminatas hacia el pozo más cercano, que generalmente estaba corrompido. ¿Pensáis que funcionó? Pues no, porque las personas encargadas del proyecto no eran conscientes de que esas largas caminatas permitían a las mujeres hablar entre ellas, socializar, y contarse sus novedades y problemas mientras estaban lejos de sus maridos.

Entender a nuestros usuarios es crucial para desarrollar soluciones de éxito. Hace unos meses, en Dinngo, una multinacional nos pidió idear un proyecto para mejorar la comunicación entre sus empleados. Una cosa que descubrimos tras empatizar con muchos de ellos era que llevaban años hablando con personas vía teléfono o mail, pero que no conocían sus caras. Esto no lo habríamos descubierto si no hubiéramos hablado con ellos. Y tenerlo en cuenta en la definición de la solución les aportó mucho valor. Cuanto más valor aportes a tus usuarios, más aceptación y potencial de cambio tendrán tus proyectos. 

El Design Thinking defiende, además, que hay que trabajar de forma colaborativa. Cada persona puede aportar, no sólo por su perfil profesional, sino por su bagaje personal. Por lo tanto promueve la creación de equipos heterogéneos en sexo, cultura y edad. Personas que sean curiosas, y capaces de pensar de forma divergente, poniendo en duda el Status Quo. En definitiva, equipos que no hayan perdido su mentalidad de niños.

Basado en esto nació, por ejemplo, la red internacional “Change by Design”, que enseña a niños de todo el Mundo los fundamentos del Design Thinking para que den con soluciones innovadoras a problemas de su comunidad.

Finalmente, otro de los rasgos fundamentales del Design Thinking es el fomento de la diversión. Defiende que las personas que se lo pasan bien mientras trabajan son más productivas, tienen menos miedo a equivocarse, y terminan proponiendo soluciones más innovadoras. Esto es algo que se toma muy en serio Google, que permite a sus trabajadores dedicar un 10% de su tiempo a desarrollar proyectos propios, fomentando así la innovación dentro de la empresa.

Por lo tanto, si quieres desarrollar proyectos de éxito, comienza por practicar estos fundamentos del Design Thinking, poniendo en valor a tus usuarios potenciales, y también a tu equipo. Este es el principio. Para saber cómo es el proceso y algunas de sus técnicas, te recomiendo que visites nuestra plataforma: “Design Thinking en Español”. Por cierto, nació con el objetivo de democratizar el acceso a información sobre el método para toda la comunidad Iberoamericana, y para idearlo, usamos Design Thinking. A día de hoy ha superado las 110.000 páginas vistas al mes de más de 130 países. El Design Thinking funciona…¿A qué esperas para practicarlo?.

 

En el primero de los encuentros CSL en este 2018 el grupo ha utilizado herramientas de visualización creativas como el prototipado a través de “Lego”

El pasado 3 de Mayo el grupo motor de Córdoba Social Lab volvió a reunirse en su espacio habitual para celebrar el primero de los encuentros de este 2018. En esta primera sesión, el grupo ha continuado con el plan de acción para las actividades previstas en el Plan Estratégico de CSL para 2017 y 2018. 

Además, a este encuentro, se unieron tres nuevas organizaciones: Acpacys, Apannedis y Fundación Social Universal, sumando ya las 35 entidades en CSL. 

La Asociación cordobesa de parálisis cerebral y otras afecciones similares, Acpacys, la Asociación de Padres y Amigos de Niños con Necesidades Especiales para su Desarrollo e Integración Social, Apannedis, y la fundación montillana Fundación Social Universal, dedicada a acción local y cooperación internacional, pasan a formar parte de Córdoba Social Lab para compartir aprendizajes y generar nuevas maneras conjuntas de enfrentar los desafíos sociales en Córdoba capital y provincia desde una visión de innovación y transformación sociales.
Las nuevas entidades también han podido conocer de primera mano las herramientas y metodologías creativas que utilizamos en Córdoba Social Lab, herramientas que ayudan a la generación de ideas y fórmulas imagina-
tivas como el prototipado, para lo que hoy hemos utilizado “Lego”, permitiéndonos visualizar qué acciones queremos hacer y cómo lo vamos a hacer.

 

“Más allá de los Tribunales”. Entrevista a Viviana Waisman, Presidenta, CEO y fundadora de Women’s Link Worldwide.

Women’s Link Worldwide es una organización internacional de derechos humanos que usa el poder del derecho para promover un cambio social que favorezca los derechos de las mujeres, especialmente aquellas que enfrentan múltiples desigualdades.

Viviana es experta en derechos de las mujeres y derecho internacional de los derechos humanos. Viviana ha liderado estrategias de litigios en casos de derechos humanos ante tribunales nacionales, regionales e internacionales. Además formó parte del Tercer Grupo de Expertos de la Comisión Europea en Trata de Seres Humanos. En reconocimiento a su visión y a su emprendimiento, Viviana es Fellow de Ashoka desde diciembre de 2016.

Es licenciada en Derecho por la Facultad de Derecho de Hastings de la Universidad de California y tiene un Máster en Derecho Internacional de los Derechos Humanos de la Universidad de Oxford.

Viviana ha querido colaborar con Córdoba Social Lab, compartiendo con nosotros y nosotras su experiencia y contribución al cambio social que todos y todas queremos generar. En Women’s Link se han planteado cómo hacer frente a desafíos sociales que no estaban siendo satisfechos, planteándose un cómo diferente para generar resultados también diferentes.

 

“Nuestro lema es “Más allá de los tribunales” porque buscamos generar un cambio social y, para ello, intentamos que lo que pasa dentro de los tribunales no se quede ahí, sino que otras organizaciones y personas se involucren”.

 

Hace un mes asistíamos a una gran movilización ciudadana en todo el país por la igualdad en derechos efectivos de las mujeres. Desde tu punto de vista, ¿dónde crees que ha estado el éxito de este llamamiento al paro de las mujeres?

Creo que nos hemos dado cuenta de que, aunque los contextos puedan cambiar, en todo el mundo todas las mujeres sufrimos discriminación en algún momento de nuestras vidas por el hecho de ser mujeres. Esta idea al principio puede parecer muy sencilla, pero ha sido necesario mucho tiempo de aprendizaje y muchas reivindicaciones feministas para que se extendiera.

En España cada vez más personas se dan cuenta de que la violencia y la discriminación que sufren las mujeres no son casos aislados, sino que se deben a una estructura patriarcal y machista que extiende su influencia a todos los ámbitos de nuestras vidas y de nuestra sociedad: a la cultura, a las relaciones de pareja, al ámbito laboral, a la justicia… En mi opinión, es en ese sentir colectivo donde ha radicado el éxito de este 8 de marzo.

 

Vuestra organización trabaja en la defensa jurídica de casos de mujeres. ¿Compartirías con nosotros algunos de los principales retos con los que os enfrentáis?

Son muchos los retos a los que nos enfrentamos. Uno de los más difíciles, porque es muy invisible, es el problema de los estereotipos y prejuicios que enfrentan las mujeres cuando intentan acceder a la justicia. Está muy extendida la idea de que las mujeres son unas mentirosas y unas manipuladoras y de que cuando denuncian lo hacen por rencor o para obtener algún beneficio. En los medios vemos continuamente noticias sobre tribunales que cuestionan los testimonios de las víctimas de violación o sobre mujeres asesinadas a las que no se creyó cuando denunciaron por violencia de género a sus parejas o exparejas.

Otro de los grandes retos pendientes en España es la protección de las víctimas de trata. Vemos muchas noticias sobre desarticulación de redes de trata con fines de explotación sexual, pero, ¿conocemos qué pasa después con las mujeres? Hay víctimas de trata que han terminado en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), que han sido acusadas de delitos que la red les había obligado a cometer e, incluso, que han sido deportadas. Esto es algo que nunca debería pasar. Ante todo, las víctimas de trata deben ser identificadas y protegidas. Sin embargo, sabemos que a veces no se hace y las autoridades prefieren priorizar el control migratorio sobre la protección de sus derechos.

La mayoría de los retos a los que nos enfrentamos se podrían resolver si se formara a los jueces y juezas y demás operadores judiciales en temáticas de género, pero no se está haciendo.

 

Además del trabajo en el ámbito de la justicia formal, en los tribunales, hacéis un trabajo estratégico con la ciudadanía y otros actores clave. ¿En qué consiste esta actuación? ¿En qué medida contribuye esta estrategia a la transformación social que queréis promover? ¿Quiénes son los actores clave a movilizar para alcanzarla?

En Women’s Link defendemos los derechos de las mujeres y las niñas, especialmente de aquellas que enfrentan múltiples desigualdades. Para ello, presentamos casos de vulneraciones de derechos de mujeres y niñas en tribunales nacionales e internacionales y, además, realizamos acciones de comunicación y estratégicas.

Nuestro lema es “Más allá de los tribunales” porque buscamos generar un cambio social y, para ello, intentamos que lo que pasa dentro de los tribunales no se quede ahí, sino que otras organizaciones y personas se involucren. De esta manera, independientemente de que los casos se ganen o no en los tribunales, conseguimos mover los temas e ir generando una conciencia colectiva, que será la que al final nos permita generar ese cambio hacia una sociedad más justa.

 

Puedes seguirla en Twitter: @VivianaWaisman y @womenslink

Se pone en marcha un diagnóstico socio-económico en el barrio Las Palmeras para una mejor aplicación del Plan Integral de este barrio

La Fundación Cajasur, la Universidad Loyola Andalucía y la Asociación de Vecinos Unión y Esperanza de Palmeras (Avuyep) han firmado un convenio para la realización de un diagnóstico socio-económico del barrio de Las Palmeras (Córdoba), con el objetivo de centrar la estrategia y facilitar la implementación del Plan Integral Palmeras. El diagnóstico se realizará en colaboración con la Mesa Técnica de Palmeras, constituida por el Ayuntamiento de Córdoba y en la que están implicados numerosos actores de la ciudad.

El barrio de Las Palmeras, uno de los más empobrecidos en Córdoba y en el que muchos de sus más de 2.500 vecinos y vecinas encuentran dificultades en el acceso al empleo y a la calidad de vida digna, lleva unos años participando en un proceso de empoderamiento y para adueñarse de su propio desarrollo que ha dado como resultado un Plan Integral para Palmeras, el cual ha recibido el apoyo, entre otras instituciones, del Ayuntamiento de Córdoba.

Ahora, Cajasur y Loyola, con el apoyo de Avuyep y la Asociación para la Defensa Social de Adolescentes y Menores (Adsam), asociaciones que llevan años trabajando por el desarrollo del barrio, implementarán el diagnóstico de situación del barrio, centrándose en caracterizar a la población desde una perspectiva socio-económica, lo que permitirá formular recomendaciones y propuestas a las instituciones y organismos tomadores de decisiones y establecer indicadores para el monitoreo de las condiciones de empleabilidad de la población del barrio.

El la misma línea que el Plan Integral de Palmeras, se trata de un diagnóstico participativo, en el que los y las vecinas del barrio van a participar en la realización de encuestas, con el apoyo formativo de la Universidad Loyola Andalucía.

El Instituto de Desarrollo de la Universidad Loyola cuenta con una larga experiencia en temas de desarrollo y apoyo a zonas desfavorecidas. La Fundación Cajasur, por su parte, aportará apoyo financiero e institucional para conseguir una mayor aplicabilidad e impacto.

“Nuestros chavales alzan su voz a modo de rap”, Ana Franco, Directora de Fundación Acuarela de barrios

Fundación Acuarela de barrios nace el 11 de abril del 2013 con el propósito de promover un desarrollo integral en menores y jóvenes que viven una situación de desventaja social.  Para conseguir tal objetivo, desarrollamos actividades dentro del  ámbito socioeducativo.

Uno de los proyectos más novedosos y atractivos que desarrollamos para lograr la inclusión de los chavales en las aulas y calles de nuestro pueblo es la Escuela de Rap. Este género musical que tanto les apasiona a los jóvenes de hoy en día se ha convertido en una herramienta de integración muy potente. Hemos comenzado a impartir talleres de rap en los centros docentes en horario extraescolar, trabajamos el rap urbano una vez por semana, en la calle, logrando la participación activa de personas que se unen a batallas de gallos improvisadas, composiciones de letras grupales, y competiciones de flow improvisado.

Los chavales de Fundación Acuarela de barrios se encuentran con la oportunidad de desarrollar su talento creativo y musical, en igualdad de posibilidades que el resto de sus iguales, erigiéndose en algunos casos como líderes de las actividades que desarrollamos fuera de nuestras instalaciones.  Podemos afirmar que nuestros chavales alzan su voz a modo rap, y de esta manera dan a conocer el enorme potencial que atesoran, así como los sueños por los que luchamos todas las personas que formamos parte de esta gran familia llamada Acuarela de barrios.

La Asociación síndrome de Down de Córdoba trabaja por la justicia social y derechos igualitarios

El síndrome de Down es una alteración genética consistente en la existencia de un cromosoma más (trisomía) en el par 21. Esta alteración aparece en uno de cada mil niños nacidos y se caracteriza principalmente, además del aspecto general que todos reconocemos, en una discapacidad intelectual con mayor o menor intensidad. 

“Down Córdoba ha luchado por hacer visible a la población con síndrome de DOWN y por su inclusión en nuestra sociedad”

En el año 1988, la contingencia de nacimientos de niños y niñas con síndrome de Down en Córdoba durante los años previos, trajo consigo la creación de la Asociación síndrome de Down de Córdoba (DOWN CÓRDOBA) con el fin de dar respuesta a las necesidades que plantean estas personas y sus familias.

En estos treinta años de recorrido, Down Córdoba ha luchado por hacer visible a la población con síndrome de DOWN y por su inclusión en nuestra sociedad (escuela, trabajo, ocio y tiempo libre…) siempre bajo las premisas del modelo social de discapacidad.

 “Hoy por hoy, el porcentaje de niños y niñas escolarizadas en Educación Obligatoria ordinaria, supera el 80% “.

Como resultado de este esfuerzo, hoy por hoy, el porcentaje de niños y niñas escolarizadas en Educación Obligatoria ordinaria, supera el 80% y 12 personas están incluidas en empleo ordinario en diversas empresas de Córdoba, de un total de 60 personas en edad laboral atendidas por la entidad.

Por otra parte cada vez son más las acciones y actividades de la vida diaria en las que personas con síndrome de Down se incluyen dando ejemplo de normalidad y visibilidad del colectivo ante la sociedad cordobesa.